Historias de toda una vida

Cartas que agrada recibir

martes, 20 de mayo de 2014

VIBRANTE KIKIRIKÍ





VIBRANTE KIKIRIKÍ
 Melilla 20- 05- 01
Querida y saludable hija: En  el bien poblado gallinero de mi madre, allá en Cornón, descollaban dos gallinas por lo opuesto de  sus temperamentos. Una, formal y muy ponedora, el día que no traía al mundo su cotidiano huevo se sentía tan llena de vergüenza que no levantaba cabeza; la otra, eso de estar todo el día fabricando huevos era su fuerte precisamente, pero si  -muy raro-  en alguna ocasión dejaba caer uno, se desgañitaba cacareando. En el remotísimo caso de que tú alguna vez llegases a ser gallina, ¿qué ejemplo seguirías?
Lo pregunto porque hay gente, mogollón, titipuchal de gente que se desgañitan voceando para no decir nada de sustancia, y, claro, quien grita no escucha, y quien no escucha no entienda a razones y, consecuentemente, no se entera de nada. O sea que quien habla y habla hasta salírsele la fuerza por la boca se empobrece y vacía a medida que habla, porque lleno de sí mismo no deja ni un huequito en su interior para los demás. ¿Entiendes lo que quiero decir?
Ese  frecuente reuniros en casa todas para confraternizar alegremente me parece de perlas, pero ¿qué te parece la sugerencia? En vez de vocear, porque seis gritonas y eso parece un gallinero alborotado, porque el patatín  patatán y que esto y lo otro y que lero, lero...no hacéis que sea un  deslizarse las palabras que salgan de la boca con lenta y envolvente cadencia.
 Es cuestión de probar; quien quita y os guste.
Un vibrante kikiriki del gallito de tu apá

lunes, 19 de mayo de 2014

ERASE UNA VEZ... EN EL PAÍS DE LAS LETRAS



ERASE UNA VEZ... EN EL PAÍS DE LAS LETRAS

Melilla 19  de  Mayo de 2001
La mi hija muy querida: He asistido toda una mañana a la clase de Rocío y demás está decir que he quedado fascinado. En la prehistoria han quedado los bárbaros métodos  de “las letras con sangre entran”, “quien bien te quiere te hará llorar” y “la vara de avellano”.
En la actualidad las horas de clase son gozosas y divertidas donde los niños aprenden fácil, natural y alegremente. Sentados los jovencísimos  alumnos en la alfombra al estilo indio rodean a Rocío que les cuenta una fabulosa aventura con la que les mantiene cautiva la atención  del País de las Letras: El buen rey “U” vivía feliz con su familia, la reina “A”, el príncipe “E”... existían gigantes, magos, duendes, hadas; los personajes son fabulosas letras que hablan y juegan: la señorita “Z”, la señora “M”, las gemelas “N” y “Ñ”, el peluquero “P”... Ay, pobre señor peluquero “P”, que mal lo está pasando, ¿le ayudamos? La representación personificada de las letras, acompañadas de su correspondiente canción  ilusiona a los niños que piden más y escuchan todo ojos y oídos.
Tiene Rocío auténtica vocación para desempeñar la labor que lleva a cabo, trabajo duro pero gratificante y placentero, un pasatiempo altamente positivo; lo más, la cumbre  de lo que puede hacer un ser humano: desarrollar y aprovechar al máximo y desde el primer momento las capacidades de los niños, atención, observación, memoria... Somos, sin lugar a duda, producto de nuestra niñez.
Lo afirmo, Rocío es una profesora mejor imposible; exigente, pero cariñosa y alegre, sabe crear en su clase un ambiente de lo más adecuado para los niños: cálido, acogedor y seguro; Profesora y alumnos se llegan directamente al corazón, y en razón de ello a los críos se le ve felices y entusiasmados por aprender cosas nuevas. Lógicamente, con tan numerosa chiquillería y durante tanto tiempo, de continuo y simultáneamente ocurren muchas cosillas diferentes, emociones distintas, pero eso, dicho al modo mexicano, “es lo que le  da sabor al mole”.
Hay diversidad de personalidades, cada criatura en un mundo, así como diferente su ritmo de aprendizaje; que respeta por un lado, por el otro sabe premiar el esfuerzo.
Entiendo que por ser una labor arrebatadora sea una adicta al trabajo, porque no sé de donde saca tanta fuerza y tanto entusiasmo.

Entusiasmados besos y abrazos de tu apá

domingo, 18 de mayo de 2014

EXCURSIÓN PINARES DE ROSTROGORDO



EXCURSIÓN PINARES DE ROSTROGORDO
Melilla  18 Mayo 2001

Mi muy querida hija: He dicho, y no me cansaré de repetirlo, que me encanta Melilla, una ciudad con una personalidad cautivadora, llena de luz, color y paseos bordeados de palmeras de fábula, para soñar a doble fantasía, algo que te hacer notarte como embriagado de entusiasmo, de sentir que te hayas en un lugar distinto y especial, pero cuando intimas más y conoces sus interioridades sufres una baja en el entusiasmo, “acongojona” bastante el que no falten las emociones negativas, dado que vayas donde vayas, las calles, el puerto, la playa, los pinos...  en un alarde de sinceridad has de exclamar: mecagüen en el agujero de la O, que espectáculo tan denigrante ver acumulada tanta basura: bolsas de plástico, latas de conserva, envases desechables, manchas de grasa, excrementos de perro, las cáscaras de pipas son inundación. Además, y para colmo, si te asomas al pretil del río y dejas deslizarse la vista por el cauce seco, forzoso es decir entonces: - Disculpar, pero tengo que ir a vomitar.

Hoy, precisamente, el colegio ha organizado una excursión a los pinares de Rostrogordo, el pulmón de Melilla, y llama poderosamente  la atención que  esta única zona verde de la ciudad que debiera ser mimada como a un jardín, va camino de convertirse en páramo. Hay sobre sus superficies  más leña muerta que verdes ramas sobre los pinos.

Triste es decirlo, pero así están las cosas. Pues eso, que Valladolid brilla como una patena. Y es que, colega, el mundo es así, y en tanto cambia o no cambia, recibe un millón de besos paternales.

sábado, 17 de mayo de 2014

LOS VIEJOS SOMOS COMO NIÑOS



LOS VIEJOS SOMOS COMO NIÑOS
Melilla 21 de Mayo del 2001



Queridíííísima hijiiiisima: Ayer por la tarde estuve en el parque infantil con María y sentado a la sombra contemplaba complacido a la gente menuda  jugar, saltando corriendo bulliciosa, y como en rincón de los gratos recuerdos llevo todavía estampada el alma de aquel niño que fue y que nunca morirá, a más de que bien sabido es que los viejos somos como niños, me he dejado llevar por la imaginación y me he  ido más allá de la realidad. Quiero decir que hubo un momento en que me sentí como desbordado por una especie de plenitud vital, e, imaginativamente, me he metido en sus juegos, he unido mi voz a la suya y he vuelto a ser crío como antaño.



Pues ya lo ves, pese a ser un vejete con el Más Allá cada vez más acá, he sentido, de pronto, que algo ha acariciado mi víscera de la emoción y removido el fondo de inocencia que los hombres guardamos bajo las cenizas de los años, y por un momento ha renacido el niño que  como ángel  habita dentro de mí.




Adiós te  dice tu padre comiéndote a besos

viernes, 16 de mayo de 2014

PERRO PULGARCITO Y CAPRICHOSO



PERRO PULGARCITO Y CAPRICHOSO
Melilla, l6 de Mayo de 2001
Pilar, querida hija: Cerraba la puerta de la calle camino de la playa a dar el cotidiano paseo con Bruno, cuando sonó el teléfono, era  Maricruz con la mala nueva del intento de robo.  Preocupado por el hecho llegué al ascensor en el preciso momento en que se cerraba y se iba, pero Bruno, un perro pulgarcito y capaz de los caprichos más insospechados, sin darme tiempo a nada, se coló por la mínima rendija, quedando él dentro y yo fuera con la correa en la mano.  Menos mal que los milagros existen, y los cornitos gozamos de unos reflejos relampagueantes, pues todo fue  instantáneo, y solté  la correa, agarrándome con toda mi alma a la puerta, logrando abrir una mínima ranura, pero suficiente para que la susodicha correa corriese tras  del perro, y nada ocurriese, pero ¿imaginas el drama, Bruno horrorosamente ahorcado entre piso y piso?

Lo pienso y no puedo por menos que sentirme merecedor de encarnarme en la otro vida en perro callejero, porque aunque todo queda en anécdota, de haber tenido lugar el sobrecogedor drama se hubiera debido a  la trágica mano del destino, pero reúne todos los ingredientes para haber sido juzgado unánimemente, sin defensa posible, como un viejo chocho, tonto de las narices hasta la pared de enfrente, porque ¿ dime cómo explico ya de manera verosímil el hecho inaudito de quedar el perro dentro del ascensor y yo fuera con la correa en la mano?

Abrazos de tu asustado apá