Historias de toda una vida

Cartas que agrada recibir

sábado, 17 de noviembre de 2012

MANO ABIERTA Y VACÍA ES LA MAS LLENA



LA MANO ABIERTA Y VACÍA ES LA MÁS LLENA

Valladolid, 16 de Diciembre del 2001

Q

ueridos hijos: Mi dedito malo es el índice de la mano derecha, ahí me duele, que tontería ¿no? Pues bien, este incordio reumático me ha puesto a considerar la maravilla que son las manos, no únicamente en lo tocante a manipular los objetos, sino por su capacidad expresiva, después de la boca son las que mejor explican nuestros sentimientos e intenciones. Sin ir más lejos, ahora mismo escribiendo la carta demuestro la capacidad de mis manos para manifestar mis pensamientos.

        Todos sabemos que las manos abiertas son señal de amistad, generosidad, colaboración y concordia; cerrar el puño es manifestación de agresividad y crispación, de fuerza bruta, de bronca, de estar dispuesto a organizar un zipizape, dar signos de enemistad, de astucia y codicia… Saludamos amable y cortésmente tendiendo la mano hacia delante para que sea estrechada amistosamente. Es decir que abrimos y ofrecemos nuestra mano en señal de conciliación, como extender una bandera de paz, puesto que crea lazos de entendimiento y simpatía en nuestro entorno. Dicho todo de una vez, la mano abierta significa ofrecimiento, y generosidad, estar dispuestas a colaborar, estar llenas de buenas intenciones. Dice el refrán: “La mano abierta y vacía es la más llena”. Por si fuera poco la capacidad de las manos para expresar sentimientos e intenciones, cumple aún una misión fabulosa: para crecer y vivir sanos, necesitamos tocar y ser tocados con afecto. No son necesarias como el pan y el agua las manifestaciones de cariño, de sentirnos queridos, y las caricias son la mejor respuesta, tocar con ternura otra piel, el roce amistoso es una necesidad emocional que tiene efectos mágicos: dan salud y alegría. Ahora comprenderéis la razón de haberme vuelto besucón.

        Las madres saben perfectamente que los bebes necesitan tanto como ser bien cuidados, las expresiones de amor, hablándoles y tocándoles, palabritas dulces y mil caricias.

        Existe otro peque-gran detalle: un dedo no hace mano, ni una golondrina verano, pero con la ausencia del rechoncho dedo pulgar la maravillosidad que son las manos dejarían de serlo radicalmente. Para comprobarlo no es preciso otra cosa que intentar llevar a cabo alguna actividad sin su cooperación y se caerá en la cuenta de la enorme dificultad que encierra, por ejemplo, estrechar la mano de un amigo, tomar el boli para escribir, enhebrar una aguja, usar las tijeras, dar cuerda al reloj…

        Así pues, hijos, al saludar hacerlo con la mano bien abierta, manifestando a través de ella que sois magníficas y honradas personas.

                                                                       Besos y abrazos

viernes, 16 de noviembre de 2012

LA ACCIÓN MARAVILLOSA DE LA RISA


Otra carta que podría haber sido escrita hoy mismo, aunque lo fue hace 11 años.
Tómate al pie de la letra tu propio consejo. Ni se te ocurra no hacerte caso.

Unos cuantos miles de abrazos… con acento mexicano para dar la bienvenida a tu mexicanito.

Marisa Pérez Muñoz


LA ACCIÓN MARAVILLOSA DE LA RISA
        
Valladolid 22 de noviembre de 2001

Queridos hijos: Hasta ayer se podía dar o no crédito a los dichos sentenciosos de los refranes y agudezas  populares que proclamaran que vivir alegre y risueñamente era el proceder mas seguro para alcanzar la salud, es decir, la longevidad, pero desde hoy, gracias a eminentes investigadores, es ley científica, pues han demostrado y certificado que el optimismo, el sentido del humor, la jovialidad, el carcajeo y todas las demás alegres actitudes son el remedio mas eficaz para rebosar salud. Las células, neuronas, encimas o lo que sea, alimentadas con risas y alegrías combaten las enfermedades, el estrés y  hacen recular a las fechas de caducidad.
Más claro  y más fácil, imposible: para vender vitalidad y energía, para sentirse feliz y entusiasmado nada como la acción maravillosa de la risa. Dar alegría al cuerpo es hacer mas vivible la vida; nada mejor que llenar de humor todo lo que hacemos para centuriones optimistas, porque según se asegura, el optimismo es como sentir a tu alrededor el revoloteo de los ángeles.
Hijos, a reír toca  desbordados de jubilo, por sintiendo en el corazón el estimulo del regocijo funcionara como un reloj suizo.
              

                                                     Besos y abrazos.

martes, 13 de noviembre de 2012

GRANDEZA Y MISTERIO



Otra de tus bonitas reflexiones profundas; en las que ¡cómo no!  Evocas tu querido Cornón.
No puedo imaginar pueblo más querido por una persona que en él naciera. Si Cornón es tan pequeño como dices, seguro que tu amor se le sale por los cuatro costados e inunda sus calles con tu aroma y sus tierras con tu amor de cornito recalcitrante. No imagino mejor embajador de tu terruño, ni creo que nadie más que tú mereciera firmar en el libro de honor de tu pueblo… y si no tiene libro de honor que lo inventen para ti.
Quiero enviarte en esta carta ánimos y fuerzas de las que me cuentan que últimamente no estás muy sobrado y no se puede consentir que así sea.
También te envío fuertes besazos en los carrillos (dados con delicadeza y mimo para no apabullarte.

Te quiero guapo.

Marisa Pérez Muñoz
                     
 GRANDEZA Y MISTERIO
                      

 Valladolid 18 Noviembre de 2001


      Queridos hijos: Las estrellas artificiales de mi habitación me llevan imaginativamente a Cornón en una noche serena, cuando el firmamento se despliega ante mis ojos como un manto de terciopelo negro adornado profusamente con diamante y me siento poseído de profundo sentimiento de asombro ante el portentoso espectáculo, y concentrado reflexiono sobre lo que hay en la insondable profundidad en que los cuerpos celestes parpadean y siguen con regularidad inefable su camino, me pregunto que quien trazo el Camino de Santiago, esa franja blanquecina retacada de astros cuyo numero, tamaño y distancia no caben en nuestra imaginación. Sigo preguntándome si sobre ese espacio infinito había otros mundos habitados... ¿En qué grandeza y misterio nos hallamos envueltos? Todo cuanto existe y me rodea, todo lo que veo, todo lo que soy,  todo lo que somos es un asombroso misterio que excede toda ponderación y con el alma profundamente conmovida y perpleja se pregunta, ¿qué habrá tras el velo de los profundos misterios? ¿quién fue el artífice del universo, el gran caos, la nada absoluta o Dios? ¿de dónde salió el hombre? Ante la triste teoría que nos presentan a los humanos dando saltos hacia atrás, descendiendo del mono que a su vez deriva de algún otro bicho terráqueo y salido de las profundidades del mar reculando hasta descender al ínfimo grado de los seres vivos y ante tan patética cuestión no resisto la tentación de dejarme llevar por la ilusión más bonita que cabe en la mente del ser humano: ver a Dios creando al hombre con sus propias manos e insuflando con su aliento la mágica fuerza de la vida.

                                                                   Besos y abrazos.

lunes, 12 de noviembre de 2012

"EL ROSAL MÁGICO" CUENTO PARA EL CUMPLE DE MARINA







He releído varias veces este cuento y cada vez me parece más hermoso y digno de que vea la luz no sólo en este humilde Blog. Debería ser un cuento de cabecera para niños con coloridas ilustraciones y tu nombre en letras muy grandes. Que todo el mundo sepa cómo se estruja un abuelo las neuronas para felicitar a su nieta pequeña echando a volar la fantasía de forma tan maravillosa, incluyendo en la historia a la propia niña y su prima también de corta edad; añadiendo a lo bonito de la historia el fomentar el cariño entre las dos pequeñas.

Esta carta escrita en 2002 es para ti Marina y como regalo de cumple aquí te la pongo.

Besitos preciosa

ENCANTADORA MARINA 12-Noviembre-2002

Había una vez una encantadora niña de nombre eufórico y hermoso.
-        Mañana es fiestas, excursión campestre - anunció la mamá - y hay que acostarse temprano para madrugar.
Después de la dorada puesta de sol, cuando el día se adentró en la noche, Marina, buena y obediente niña, se acostó. Y qué buenos y felices son los sueños de los niños. Soñó largamente, que ya de excursión, en tanto el abuelo Félix –al que Marina llamaba Yayo- recogía moras para elaborar una tarta, ella correteaba bajo los rayos de un sol alegre y cálido por una pradera de  hierba suave y muy fresca salpicada de flores silvestres que se mezclaban y confundían con las mariposas. 
La llamó la atención un rosal mágico, se aproximó para percibir el perfume de aquella hermosa rosa  pintada con los colores del iris y forma de estrella. La tal fragancia resultó una mezcla de maravillas confusas: un suave y nuevo aroma a alegría, a sol de primavera, a sonrisa de ángel... De pronto,  ¡Fabulosa sorpresa!  La rosa abrió sus pétalos y de su interior surgió una dulce y jubilosa voz que sonando como campanilla de plata la invitó a penetrar en su interior.
Rebosante de entusiasmo, sin pensarlo dos veces, sin caer en la cuenta que allí podían ocurrir cosas misteriosas e inexplicables, como hacen las abejas en busca de néctar, se coló en su interior y en la aventura. Fue entonces cuando verdaderamente vino lo prodigioso: allí, como luminosa aparición, estaba María, su prima, una muchachita de ocho años, lista y traviesa que con los pies descalzos chapoteaba en el agua cristalina y fresca de un arroyuelo que alegre y cantarín corría por un prado.  Se  entretenía en recoger piedrecillas limpias y brillantes como diamantes. Llena de alborozo  invitó a su prima a acudir a su lado y juntos seguir recogiendo aquellas piedras semejantes a joyas. Las había de todas las formas y colores: doradas como topacios, verde esmeralda, violetas como amatistas, rojo vivo igual que  rubíes, ojo de gato, negras como el azabache...
La tomó por la mano y llevándola en volandas la dijo:
- Ven, vamos a jugar.
Y corrieron y saltaron recogiendo flores verdaderamente singulares: flores del amor, de la alegría, el viento, la flor de la pureza hecha de luz blanquísima... Caminaban con los ojos asombrados porque a su paso iban descubriendo cosas sorprendentes y maravillosas.
Todo lo que veían en aquel lugar resultaba distinto de cuanto conocían: los colores, los olores, la luz... Todo nuevo: frondosos árboles que al tocar sus hojas se mudaban en exquisitas frutas tropicales, mangos, chirimoyas, caquis... Fuentes que del hilo de agua saltaban chispas de colores; caprichosas flores de lis, de azahar, flores de ángel... que  al brotar del suelo, de pronto,  se transfiguraban en aves canoras, mirlos, sietecolores, canarios, ruiseñores, atrevidos pajarillos que se posaban en sus manos trinando dulces melodías.
De nuevo algo atrajo su atención, ahora era una mariposa de belleza sobrenatural, la más hermosa que habían visto, que con las alas pintadas de originales colores, púrpura, plata, oro, jacinto, revoloteaba de flor en flor. Llevados por la ilusión de disfrutar de la emoción de comtemplarla  de  cerca y acariciar sus alas de seda se lanzaron en pos de ella. 
      El bello insecto les permitía aproximarse, pero en el momento de darle alcance alzaba de nuevo el vuelo y ¡otra carrera! Después de mucho atropellado correteo, con las caras enrojecidas, jadeantes y la respiración entrecortada se recostaron  sobre la espesa  alfombra de pasto. Con asombro vieron las fascinadas niñas que la mariposa se acercó a ellas, plegando las alas se posó, primero sobre el cáliz de un lirio, después en corto vuelo se colocó entre ellas. Mientras que con voz dulcísima explicaba que era la emperatriz de las mariposas, sus cuatro alas empezaron a crecer y crecer, hasta hacerse enormes.
Les preguntó si deseaban acompañarla, invitándolas a subir sobre ella. Entusiasmadas aceptaron, y abanicando sus grandes alas  de seda alzó el vuelo, cruzaron sobre un lago que como un gran espejo reflejaba el azul del cielo.
Navegan por sus aguas embarcaciones de todo tipo: lanchas, botes, chalupas, canoas, piraguas, barquitos de vela... Prosigue el viaje entre nubes bellamente coloreadas, volando por el espacio, bañándose en el aire y zambulléndose en la luz de un brillante sol cuyos rayos parecen saetas de oro puro. Continúan sobrevolando  paisajes maravillosos y fascinantes, lugares de ensueño. Todo resultaba portentoso, capaz de dejar a cualquiera mudo de asombro, pese a ello empezaron a echar de menos lo más valioso e inefable, la maravilla sin par: los dulces y amorosos besos de su madre.
            Así se lo hicieron saber a la emperatriz mariposa  que plegando las alas vino a posarse a la vera de las mamás de Marina y María que junto al yayo Félix las esperaban con los brazos abiertos,  la tarta  de moras y una inundación de besos y abrazos.

Colorín, colorado, este cuento se ha acabado