MENTE
SANA EN CUERPO SANO
Valladolid Diciembre de 2001
Queridos hijos:
Pitágoras que fue un sabio morrocotudo, decía “la salud es el silencio del
cuerpo”. Efectivamente, el dolor y la enfermedad son gritos de alarma. El no
sentir, el pasarnos desapercibido el hecho de que tenemos corazón, estómago,
hígado, riñones, intestinos… es signo de estar a toda eme, de gozar de un
estado de pleno bienestar.
Muy cierta también la
máxima: “mente sana a en cuerpo sano” porque un cuerpo “limpio” por fuera y,
sobre todo, por dentro, es importantísimo para estar saludable, y, claro, decir
por dentro se entiende tanto la sangre como los pensamientos y los
sentimientos.
¿Qué hacer para vivir
salutíferamente? Sencillísimo: comer y beber poco y bueno, trabajar, divertirse
y dormir a pierna suelta. Y por supuesto, con la mente a tono. Las emociones y
los sentimientos forman parte de nuestro modo de ver la vida, que influye
enormemente en la salud. Si quieres perder la salud el camino más corto son los
cabreos, la avaricia, la envidia, el egoísmo… Cultivar la paz y la serenidad,
estar contento y ser buena persona son magníficos antídotos para solucionar
muchos problemas de salud y bienestar.
Hay que aprender a ser
viejo cuando se es joven manteniendo siempre una actividad física e intelectual
que ayuda notablemente a envejecer con plenas facultades.
Hijos, decididamente, si
queréis acercaos a la felicidad, si deseáis procuraros una existencia larga,
sana y gozosa, nada como vivir con sentido, tratando de encontrarle todo
positivo a la vida.
Besos y abrazos
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